Tener una tarjeta de crédito guardada en la cartera parece una señal de responsabilidad financiera. Sin embargo, una tendencia poco discutida está llamando la atención de especialistas en finanzas personales: miles de mexicanos mantienen tarjetas activas que apenas utilizan, pero que continúan influyendo en sus finanzas de formas que no siempre comprenden. Lo que parece una decisión inofensiva puede tener efectos sobre costos, organización financiera y hábitos de consumo.