Hace apenas unos años, administrar el dinero significaba revisar estados de cuenta, guardar recibos y llevar registros manuales. Hoy, millones de mexicanos utilizan aplicaciones financieras capaces de analizar gastos, identificar patrones de consumo y generar recomendaciones personalizadas. Gracias a la inteligencia artificial, la tecnología financiera está transformando silenciosamente la forma en que las personas toman decisiones económicas.